Quizás sea muy optimista, pero la verdad es que en cualquier sitio se puede llevar a cabo una sesión de fotos infantil. Y obtener unas fotos bonitas. Cuando nos llaman los padres para tener un bello recuerdo de sus hijos/as, siempre les preguntamos a ellos dónde quieren que realicemos las fotografías.

“Cerca de la ría, en la playa, en un monumento importante de su municipio, en el puerto, en la playa…” Así es, algunas veces nos toca desplazarnos a lugares muy variados y peculiares. O por el motivo de la sesión, como por ejemplo una estación de tren. Pero la gran mayoría de veces tomamos las fotos en parques. De hecho, si los padres nos dan a elegir a nosotros la zona de guerra (a sacar fotos se le llama también disparar y no sabes lo que cuesta alcanzar a ciertos niños/as) acabamos casi siempre en un parque.

Y… ¿Por qué sacar las fotos en el parque?

Para empezar porque hay zonas en las que podemos sacar las fotos tranquilos y estar a nuestro aire. Depende del parque, pero normalmente, aunque los columpios estén repletos de niños/as, seguro que en otra ubicación del parque no hay tanta gente y podemos extender una manta. Como si de un picnic se tratase.

Sesiones de fotos infantiles en el parque

Así empezamos las sesiones de fotos con los más pequeños. Tomando unas cuantas imágenes del bebé tumbado, sentado o gateando. Después, o si el niño/a ya no es un bebé, los parques disponen de diferentes elementos que podemos utilizar como atrezo. Así conseguimos un Book variado con distintas poses. Sentados en un banco, escondidos detrás de un tronco de árbol, observando los patos del estanque, bebiendo agua de la fuente, oliendo las flores. O incluso subidos en las ramas. Como ves, los parques dan bastante juego.

También depende del parque. En Bilbao por ejemplo, solemos escoger el parque de Doña Casilda. Famoso por el nombre del parque de los patos. Ya que aparte de estar en el centro de la ciudad, cosa que nos viene bien a todos para quedar, tiene un tamaño amplio y dispone de todo lo que hemos hablado antes. También hay una gran fuente decorativa, y una pérgola con arcos y columnas muy bonitas.

De todas formas, como he escrito al principio, en cualquier parte se pueden sacar buenas fotos. Solo hay que ver lo bello del entorno y utilizarlo en nuestro beneficio para convertir un fondo aparentemente feo en una imagen atractiva.